Momentos vividos de los que puedes
aprender. De lo que puedes aprender de ti misma y poder entreabrir esa coraza
que no te permitía mostrarte al mundo por miedo al fallo, a la caída, al
rechazo. Momentos que no son la meta de tu vida , sino el tránsito hacía lo
positivo hacia el futuro pero viviendo el presente.
He aprendido que hay que dejar atrás los miedos y delante las
esperanzas, a reirse de uno mismo, a saber afrontar la derrota y festejar la
victoria. Porque hay que vivir esperiencias nuevas, hay que arriesgarse; no
pasa nada si sale ahora mal; la vida, aunque parezca mentira, te da muchas
oportunidades.
Es obligatorio vivir un rato al límite, en ese momento te das cuenta que
estás despierta, llena de energía y de vitalidad, cosas ininteligibles que
hacen falta alimentar.
En estos 21 días he aprendido todo esto.
Una experiencia que jamás podré olvidar. Una experiencia como esta en este
punto de inflexión de mi vida me ayuda a afrontar mi vida como debe ser,
comiéndomela a bocados.
En esos días en los que nos apetece ver
una película para vivir en dos horas la historia romántica, graciosa, cómica o
trájica de unas personas anónimas en nuestra vida. Sabemos que son actores
pero, involuntariamente pensamos :¿por qué no?Eso puede suceder. Llega esa
canción que se convierte en la canción de moda si la película rompe barreras y
fronteras y llega hasta todos nosotros, desde la India a la Argentina, pasando
por España.The time of my life (Dirty dancing,no Black Eyes Peas), Summer
nights (Grease), Maniac( Fame), y alguna que otra más actual :Neutron Star
Collision( Crepúsculo) o Iridescent(Transformers).
Y es que es así.El arte, la música, el cine, la danza... pone color a
nuestra vida, algunas veces rosa(La vie en rose) otras veces, negro( Matrix)
pasando por las diferentes tonalidades y gradaciones(rojo, carmesí, bermejo;
azul, turquesa,cian; amarillo, ámbar dorado).
Y es que es así. Una pequeña escena de una película te puede hacer
reflexionar y darse cuenta de muchas cosas. Te hace cambiar de opinión y te
puedes sentir identificada con la historia, al fin y al cabo, ficticia, aunque
esté basada en hechos reales. Pequeñas gotas que resbalan involuntariamente por
tus mejillas que se contraponen a tus palabras:'' Si yo nunca lloro'' ó '' Ya
se me ha metido algo en el ojo''.
Y es que es así. Somos de carne y hueso, aunque la carne esté formada
por proteínas y grasa y los huesos por calcio.Por moléculas unidas
covalentemente.Todo nos afecta, y muchas veces, debido al ritmo de vida que
vivimos, aunque no sea ni aquí ni ahora, sólo hay que irse a las grandes( y pequeñas)
ciudades para darse uno cuenta de lo deprisa que va la vida. Nadie y nada se
detiene.Detenerse significa ''perder el tiempo''. Algunas veces es importante
ver una película que nos haga reflexonar.Una canción que nos haga
llorar.''Vomitar' nuestros sentimientos a través del baile, de la danza.
Y es que es así. Porque son las pequeñas cosas las que nos hace reír,
vivir, soñar. Son esos pequeños detalles los que te alegran la mañana. No se
necesita nada más. Porque nos movemos continuamente por los sueños que tenemos
en mente, como un arquitecto que elabora un plano de una casa, pero esta nunca
se llega a construir. Una casa grande, con piscina y gimnasio, a la cual nada
la falta. Pero se queda en eso, en un proyecto, en una utopía. Con ello quiero
decir que hay que ser como una correcaminos a la hora de perseguir nuestros
sueños. No pasa nada si nos equivocamos, aunque parezca mentira, todo tiene
solución simepre podemos enmendar nuestros errores por muy graves que éstos
sean. Hay está la clave del éxito, en no darnos por vencidos y decir que aquí
estamos nosotros, luchando sin importarnos cuántas piedras haya en nuestro
camino.
Admiro la música y su esencia. Respecto
todo y cada uno de los géneros musicales, por ello consumo todo tipo de música.
Hace unos cuantos años escuché por primera vez una canción de un grupo
hasta entonces desconocido para mí. Era un tal Bon Jovi, y la canción se
llamaba ''Lay your hands on me''. Simplemente, quedé flipada. Hasta entonces,
estaba conforme con la música que salía radios comerciales, las cuales yo la
clasifico en tres grandes grupos: La que sólo pone música en Español( véase
Cadena Dial), la que pone flamenco y música cani( respetable, por cierto) y la
que sólo pone los temazos cañeros de Dance o Pop, cañeros por la lata que dan
en susodichas radios.
Desde ese momento empecé a escuchar grupos hasta entonces desconocidos
para mí, tales como The Rolling Stones, Sex Pistols, o The Ramones.¡Qué pasada!
Me repetía una y otra vez.
Y
es que estos grupos marcaron una época, no sólo en la música, algo que es
evidente, sino en la historia, en la forma de pensar de cada persona. Es triste
que ahora poca gente escuche un tema de los Guns n`Roses o de AC/DC. Y grandes
grupos actuales, que algunos califican como pseudorock o pseudopunk, no tienen
la promoción que se merece.
Brindo por todos esos grupos que hoy sólo
conocen el 10% de los adolescentes.
Nos arriesgamos. A veces sale bien, a veces
mal. Por ello, es más cómodo quedarse sentada, no hacer funcionar los pies que
tenemos para andar por nuestro camino.
Nos adaptamos. Nos adaptamos a esa triste monotonía, a esa que nos hace
estar estancados en un lugar en el cual no se está ni bien ni mal, simplemente
se está. Y ahí pasa el tiempo, pensando en tantos sueños y en tantas metas que
queremos cumplir , pero que se quedan como simples utopías.
Nos conformamos. Cada día mes, semana, hora, minuto o segundo es igual.
Tenemos miedo a lo nuevo por el PUTO miedo a fallar, por el miedo a
equivocarnos, por el miedo a ser y a descubrir lo que verdaderamente somos. No
importa la imagen que los demás interpretan de ti, sólo basta con tu esencia
para construirte como persona, ellos poco a poco se darán cuenta que sólo
conocía la parte de afuera, la capa de la cebolla.
Nuestra ilusión de cambiar, ser construirnos como si de un edificio
fuéramos se desvanece lentamente con nuestro miedo. Ilusión, metas sueños caen
al abismo, a un pozo inutilizado.
Caminamos sin sentido, hacia donde nos lleva la vida, hacia donde nos
lleva el destino, para quienes creen en él. Con cada paso que damos por el
BOULEVARD OF BROKEN DREAMS, dejamos una huella marcada en la tierra, nuestro
pasado, que son las que dejamos atrás. El viento nos empuja hacia el futuro,
pero acabamos cansados y nos sentamos en un banco a descansar.
Así construimos todas y cada una de las etapas de nuestra vida. Cada una
de ellas ya está concluida, queda en el pasado, por lo que si alguna vez nos
arrepentimos de algo que hemos hecho o que no hemos llegado a hacer, no hay que
culparse, lo hecho, está hecho y lo que nos queda es nuestro presente, porque
nuestro futuro es incierto y dudoso. Es la nube, el sol o el arco iris que
vemos a lo lejos cuando caminados por nuestro Boulevard.
Dejo este pequeño fragmento de ''Los Hombres De Paco'', sobre una
pequeña reflexión que hace Sarita:
''El miedo es como la familia, que todo
el mundo tiene una pero aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan
diferentes, como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan
simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir
conviviendo, hay miedos hechos de inseguridades: Miedo a quedarnos atrás, miedo
a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que
queremos ser... Hay miedos que nos va dejando la conciencia: el miedo a ser
culpables de lo que les pasa a los demás y también el miedo a lo que no
queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido, como el miedo a
la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Hoy he escuchado a un
tal Punset en la tele, a un señor encantador, que decía que la felicidad es la
ausencia del miedo y entonces, me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no
tengo miedo.''